lunes, 4 de septiembre de 2017

LAS PIEZAS MÁS CURISAS DEL MUSEO


La última sala del Museo de Arte Sacro está dedicada a piezas curiosas. Podemos citar una colección de rosarios de procedencia anónima; la réplica de la cabeza degollada de S. Juan Bautista, de un taller castellano; un frontal de altar para la fiesta de Pascua, bordado en el mismo convento por las religiosas clarisas en el siglo XIX; o un tenebrario del siglo XVII traído de Perú por el X Conde de Lemos.
Sin embargo si hacemos un repaso de las piezas más curiosas del Museo Sacro, en cada una de las salas podemos encontrarnos más de una.
Pasamos a citar las quince piezas más curiosas del Museo Sacro:
- Tesis de Dª Catalina.
- Belén napolitano.
- Relicario de San Genaro.
- Las tres reliquias de Jesucristo.
- Las cadenas de San Pedro.
- La casulla de San Pío V.
- La réplica de la Pietá de Miguel Ángel.
- La perfección anatómica del Cristo Yacente de Gregorio Fernández.
- La Inmaculada en piedra.
- El arca Eucarística.
- El copón con monedas incrustadas de emperadores de Roma.
- La carta de San Francisco de Borja.
- El niño de la Pasión.
- El Calvario de San Fiz de Cangas (Ferreira de Pantón (LUGO)).
- Un tostador de principios del siglo XX.




viernes, 1 de septiembre de 2017

LA SALA MÁS COMPLETA DEL MUSEO

Sala Nº 6 del Museo Sacro de Monforte de Lemos
Llegando a una de las últimas salas del Museo, podemos encontrarnos con una variedad de piezas que resumen todo cuanto hemos visto en las salas anteriores.
Es una sala muy completa en la hay expuestos: relicarios, ornamentos, pinturas,  libros, figuras y piezas curiosas. Hay que añadir que en esta sala se encuentra la reliquia más importante del Museo, un Calvario del S. XIV que pertenece a San Fiz de Cangas (Ferreira de Pantón), el Niño Jesús con el que Dª Catalina ingresa como religiosa Clarisa o un documento entregado a los Condes de Lemos, por el Papa Paulo V, que certifica la autenticidad de varias reliquias.

miércoles, 30 de agosto de 2017

LA COCINA DEL CAPELLÁN

Cocina del Capellán del Convento
Cuando el Sr. Obispo destinaba al sacerdote al Convento, como Capellán de las religiosas, ellas le ofrecían, dentro del Convento pero fuera de la zona de clausura, un baño, una cocina, una habitación y varias salas.
El Capellán podía disponer de esa parte del Convento.
Como Capellán de la comunidad, debía estar disponible las 24h del día para servir a las religiosas, confesarlas, administrarles los sacramentos, ofrecerles ejercicios espirituales o celebrar la Santa Misa.
Durante el recorrido por las distintas salas del Museo Sacro podemos entrar, precisamente, en esa pequeña sala que todavía conserva restos de lo que fue la cocina del Capellán del Convento.

domingo, 27 de agosto de 2017

LA PINACOTECA

Hija del IX Conde de Lemos. Lienzo S. XVII. Museo de Arte Sacro Monforte de Lemos.
Una de las salas del Museo de Arte Sacro de Monforte de Lemos está dedicada a la pintura. La sala cuenta con un conjunto de once cuadros de los siglos XVI y XVII. Uno de los cuadros, realizados en oleo sobre lienzo, nos muestra el retrato del VIII Conde de Lemos. Tres cuadros, realizados en cera, esmalte y cobre, nos permiten recordar escenas del Evangelio como: "La Oración de Jesús en el huerto de los Olivos", "La flagelación de Cristo", o "San Jerónimo en la cueva de Belén" traduciendo la Biblia. Un lienzo nos recuerda a María como "Virgen de la Soledad". Una curiosa pintura, sobre lienzo, nos muestra el verdadero rostro de San Francisco de Asís. En un pequeño cuadro podemos apreciar el rostro de San Benito realizado en oleo sobre cobre; Dos cobres recrean escenas de la Sagrada Familia con san Juanito. Por último podemos apreciar dos cuadros de oleo sobre lienzo con los retratos de las hijas del IX Conde de Lemos.

martes, 22 de agosto de 2017

PIEZAS PROCESIONALES Y SU USO

Sala 4 del Museo Sacro de Monforte de Lemos. Piezas procesionales.
-La Cruz Parroquial: es símbolo de la presencia de Jesucristo, encabeza las procesiones.
- Los ciriales: situándose a ambos lados de la Cruz, dan solemnidad al acto.
- Los Incensarios: son braseros para quemar incienso. La función del incienso es "purificar".
- La naveta: es un recipiente que contiene incienso.
- Las Custodias: se emplean desde el siglo XIII en las celebraciones de Corpus Christi, festividad en honor de la Eucaristía, para exponer públicamente el Santísimo Sacramento. Su forma evoluciona hasta que en el Barroco se generaliza la de "sol".
- La capa pluvial: utilizada por el sacerdote en las procesiones para protegerse del frío y de la lluvia.
- Bandeja y dos palomas: se utilizaban como ofrenda el día de la Candelaria siguiendo un rito inspirado en el Evangelio de San Lucas (2.23, Presentación de Jesús en el Templo)."...todo varón primogénito será consagrado al Señor, y para ofrecer en Sacrificio, según lo prescrito en la Ley del Señor, un par de tórtolas o dos pichones...".
En el Museo Sacro podemos ver todas estas piezas y algunas más, muy curiosas, relacionadas con las procesiones. Para ello, el Museo Sacro cuenta con una pequeña sala dedicada a este tema.

lunes, 21 de agosto de 2017

EL DUQUE DE LERMA

Retrato del Duque de Lerma. Óleo sobre lienzo. S. XVII. Museo Sacro de Monforte de Lemos. 
Francisco Gómez de Sandoval y Rojas nació en Tordesillas en 1.553.
Duque de Lerma desde 1.599, fue valido del rey Felipe III entre 1.598 y 1.621.
 Fue padre de la VII Condesa de Lemos, Catalina de la Cerda y Sandoval, esposa del VII Conde de Lemos, D. Pedro Fernández de Castro.
Su tío, arzobispo de Sevilla, le educó en la Corte de Felipe II. Su abuelo fue San Francisco de Borja.
El Duque de Lerma fue el hombre más poderoso del reinado de Felipe III.  Como valido del rey consiguió que la Corte fuera trasladada de Madrid a Valladolid en 1.601 y regresara a Madrid en 1.606. El poder del Duque de Lerma fue tan grande que él mismo controlaba el reino y tomaba todas las decisiones políticas.
La reina Margarita, esposa de Felipe III, no era partidaria de los abusos del Duque de Lerma. 
Tras una investigación sobre las finanzas, se descubrió

el entramado de corrupción y comenzaron a caer culpables. D. Rodrigo Calderón, valido del Duque, fue ejecutado en la Plaza Mayor de Madrid. Entonces, el Duque de Lerma, buscando desesperadamente una solución para salvar su vida, solicitó a Roma el capelo cardenalicio que se le concedió en 1.618.
Por Madrid corría una copla que decía: para no morir ahorcado, el mayor ladrón de España, se vistió de colorado.
Sin embargo hay quienes sitúan al Duque de Lerma como una víctima de una conspiración preparada por el Conde Duque de Olivares y por su propio hijo, el Duque de Uceda, que deseaba ardientemente sustituir a su padre.
El Duque de Lerma falleció en el año 1.625, en Lerma, a la edad de 72 años.